viernes, 21 de enero de 2011

La utopía del trabajo perfecto.


Creámoslo o no, sí existe el lugar perfecto para trabajar. Aunque lo duden, está cerca de nuestra ciudad, a unas dos horas y media en auto, dirigiéndonos al este del estado. Ese lugar paradisiaco es una empresa transnacional, donde los empleados de un sector denominado “Laboratorio” al parecer gozan de todo aquello que los que pertenecemos al mundo laboral deseamos: Tranquilidad, buena vibra, ambiente de comadrería o lavadero (ellos así lo expresan, sin utilizar los términos como despectivos), donde cada persona es un personaje que parece sacado de las mejores novelas de ficción laboral; todo lo anterior son los ingredientes que le dan vida y sabor dulce a su jornada de trabajo.

Al escuchar las historias que se fabrican en el susodicho sector quedé pasmado. “Debo trabajar ahí.” Aseguré. “Debo meterme inmediatamente a una carrera técnica para conseguir una plaza.” Y entre la carrilla y la risa, no lo negaré, hubo algo de seriedad en esas dos frases de mi parte.

No quiero decir con esto que mi trabajo me sea un cruz muy pesada que llevar. La docencia es algo maravilloso, donde uno aprende a veces más de lo que uno llega a enseñar, paradójico, pero cierto. El ser maestro te muestra muchas facetas de la vida y te abre a diversos mundos del pensamiento. Todo trabajo tiene sus pros y contras; el mío no es la excepción. Pero a veces me gustaría que mi contexto laboral fuera como lo platicaban estos jóvenes del “Laboratorio.” Un lugar donde al parecer no suceden cosas fuera de lo común, pero dentro de lo normal se crea una excelente condición de trabajo, siempre hay algo diferente y novedoso.

En fin, un paradigma se me cayó al conocer, al menos por oídas, lo que sucede en el “Laboratorio.” Ah!!! Pero quiero dejar en claro algo: no quiero decir con lo anterior que no haya responsabilidades que cumplir ahí, las hay, pero las responsabilidades llevadas con buen ritmo y compañerismo cobran un significado diferente, nada es monótono, hasta lo rutinario es divertido; y que mejor que trabajar donde disfrutas de lo que haces. Es el sueño de todos después de que salimos de la licenciatura. Algún día iré a pedir trabajo a esa empresa, aunque dudo que me acepten, pero no perderé la esperanza.

2 comentarios:

  1. Creo que más que trabajo perfecto lo que se debe enfocar uno es en la actitud perfecta, tu mente puede hacer perfecto cualquier trabajo y sólo en tí está el lograrlo... ¿cómo? pues actitud positiva ante todo.
    Me despido con la siguiente incógnita...¿Cuál empresa es esa para ir? (ja ja ja)

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  2. Jajaja cierto sonny, la actitud cuenta, aunque no niegas que hay de trabajos a trabajos. Ya te pasaré el dato para ir a pedir chamba.

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