Blog del Peregrino Gris
viernes, 28 de diciembre de 2012
SER PEQUEÑO, COMO NICOLÁS.
NAVIDAD, NAVIDAD.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
Educación y orden.
NEWTOWN Y EL MUNDO.
lunes, 3 de octubre de 2011
El arte de amar al que estamos llamados.

Hoy me gustaría compartir un extracto del libro "El arte de amar" de Erich Fromm, esperando que les guste y les sea de todo provechoso.
"Tener fe requiere coraje, la capacidad de correr un riesgo, la disposición a aceptar incluso el dolor y la desilusión. Quien insiste en la seguridad y la tranquilidad como condiciones primarias de la vida no puede tener fe; quien se encierra en un sistema de defensa, donde la distancia y la posesión constituyen los medios que dan seguridad, se convierte en un prisionero. Ser amado, y amar, requiere coraje, la valentía de atribuir a ciertos valores fundamental importancia -y de dar el salto y apostar todo a esos valores-.
Ese coraje es muy distinto de la valentía a la que se refirió el famoso fanfarrón Mussolini cuando utilizó el lema "vivir peligrosamente". Su tipo de coraje es el coraje del nihilismo. Está arraigado en una actitud destructiva hacia la vida, en la voluntad de arriesgar la vida porque uno es incapaz de amarla. El coraje de la desesperación es lo contrario del coraje del amor, tal como la fe en el poder es lo opuesto de la. fe en la vida.
¿Hay algo que deba practicarse en relación con la fe y el valor? Indudablemente, la fe puede practicarse a cada momento. Requiere fe criar a un niño; se necesita fe para dormirse, para comenzar cualquier tarea. Pero todos estamos acostumbrados a tener ese tipo de fe. Quien no la posee, sufre enorme angustia por su hijo, por su insomnio, o por su incapacidad para realizar cualquier trabajo productivo; o es suspicaz, se abstiene de acercarse a nadie, o es hipocondríaco o incapaz de hacer planes a largo plazo. Mantener la propia opinión sobre una persona, aunque la opinión pública o algunos hechos imprevistos parezcan invalidarla, mantener las propias convicciones aunque éstas no sean populares: todo eso requiere fe y coraje. Tomar las dificultades, los reveses y penas de la vida como un desafío cuya superación nos hace más fuertes, y no como un injusto castigo que no tendríamos que recibir nosotros, requiere fe y coraje.
La práctica de la fe y el valor comienza con los pequeños detalles de la vida diaria. El primer paso consiste en observar cuándo y dónde se pierde la fe, analizar las racionalizaciones que se usan para soslayar esa pérdida de fe, reconocer cuándo se actúa cobardemente y cómo se lo racionaliza. Reconocer cómo cada traición a la fe nos debilita, y cómo la mayor debilidad nos lleva a una nueva traición, y así en adelante, en un círculo vicioso. Entonces reconoceremos también que mientras tememos conscientemente no ser amados, el temor real, aunque habitualmente inconsciente, es el de amar. Amar significa comprometerse sin garantías, entregarse totalmente con la esperanza de producir amor en la persona amada. El amor es un acto de fe, y quien tenga poca fe también tiene poco amor. ¿Es posible decir algo más acerca de la práctica de la fe? Quizás otro podría hacerlo; si yo fuera poeta o predicador, podría intentarlo. Pero puesto que no soy ni lo uno ni lo otro, no puedo ni siquiera intentar decir algo más sobre la práctica de la fe, pero estoy seguro de que cualquiera realmente interesado puede aprender a tener fe como un niño aprende a caminar."
martes, 9 de agosto de 2011
Viajando por el mundo, viajando por el interior de cada uno.
sábado, 23 de julio de 2011
Noruega y otros lares.
Lo que ha pasado en Noruega nos deja varias lecciones por aprender. En primer lugar, que este mundo se ha vuelto demasiado intolerante. Cualquier lugar, incluso la pacífica Oslo, está en la mira de un ataque que nos hace ver lo que es capaz el hombre en su máxima expresión de barbarie.Lamentablemente como leí en un periódico no hace mucho, en México, los asesinatos múltiples están al orden del día. Ya nada, o muy poco, nos sorprende a los mexicanos cuando leemos o escuchamos en las noticias que 20 personas han sido asesinadas en un bar, o en una cancha de futbol.
Pero que en Noruega, un país reconocido por su gente tranquila, por no decir, hasta escueta en su forma de ser, se dé un ataque terrorista con bomba y un loco armado ande matando a diestra y siniestra a jóvenes que se encontraban reunidos en una pequeña isla, es triste y vergonzoso.
A veces creo que se vislumbra un mundo demasiado lleno de odio, más aun, en los próximos años, donde el desempleo, el hambre, la lucha por los combustibles, un sistema educativo que no le interesa la parte humana de los estudiantes, gobiernos totalitarios o corruptos producirán la lucha entre hermanos, ahora sí, sin cuartel. Estamos inmersos en una vida donde todo mundo es ya culpable; la mayoría de la gente se mira con desconfianza. Todos pueden ser nuestros enemigos, incluso aquellos que se dicen amigos. ¡Qué lamentable!
Pero no quiero dejarme llevar por este pensamiento, la verdad no quiero, deseo creer en el hombre, en la bondad que radica en él, en su capacidad de amar al prójimo. Creo que sí es posible un mundo mejor, tal vez no a corto plazo, pero no muy lejano.
Además estoy completamente seguro que existen lugares “edénicos”, donde uno puede caminar a las 3 am sin miedo de ser atrapado por ladronzuelos. Lo anterior me lo han confirmado :)
lunes, 11 de julio de 2011
Goles, trompetas, inseguridad y lluvia.

Ayer por la tarde el país se convulsionó con la victoria que logró el equipo Sub 17 en la copa mundial de su categoría. Vi el partido y lo disfrute. Es increíble como unos jovencitos pueden dar un buen espectáculo, mucho mejor que el que dan los considerados mejores futbolistas de nuestro querido México. O incluso apasionan más con su juego que otros equipos que ahorita disputan
Pero a lo que quiero llegar es a lo siguiente: el país ha olvidado por algún momento todo el lastre que está sufriendo a causa de los problemas que se producen por la falta de seguridad y funcionamiento del Estado de derecho.
Después del partido salí a caminar por el centro de la ciudad, al saber que habría gente festejando por el triunfo de la selección, creí que no sería malo dar un paseo por la noche. En efecto, en unos 10 minutos empezó el estruendo de cláxones y trompetas, acompañados por infinidad de gritos patrióticos y banderas nacionales.
Amigos, primos, tíos, hermanos, hermanas, parejas, etc. salieron a lo que se podría considerar el Ángel de
No me uní a los festejos, simplemente los observaba mientras caminaba, tenía cosas en que pensar, pero aunque no soy una de esas personas que les gusta celebrar de manera tan estrepitosa, sentía empatía por quienes lo hacían.
En verdad se necesitan buenos momentos para aminorar el dolor de tanta injusticia que existe en México. El fútbol es de las pocas cosas que logra que la gente olvide sus preocupaciones económicas y sociales.
Pero lamentablemente la euforia durará unos días, y todo volverá a su cauce natural. Creo que es aquí donde deberíamos pensar que así como esos chicos que logran un triunfo merecido, todos los ciudadanos que quieren un lugar mejor para vivir también se merecen un país tranquilo y justo.
En un periódico de circulación nacional hacían elogio del triunfo mexicano a través de una caricatura que tiene mucho que analizar. En él se veía el estadio Azteca de lejos y de él salían frases de los aficionados con un menudo y fluido lenguaje lleno de términos referentes al narco: “Los ejecutaron 2-0”… “Han tomado la plaza”… entre otros… en fin, que estamos empapados hasta los huesos del narco y hasta el futbol no puede salvarse por un día.
El paisaje ha sido muy pintoresco y sobre todo ruidoso. La música y gritos han cesado muy tarde. No han sido molestos para que pueda dormir. Y eso se debe a que la lluvia hizo acto de presencia y el ruido que produce cuando cae tiende a arrullarme.
viernes, 1 de julio de 2011
Hoy no me siento del todo dispuesto a hablar o escribir, ni siquiera le pondré título a este post... quiero dejar aquí un hermoso poema que una vez escuche en una conferencia, y el cual puede servirles de gran apoyo para esos momentos difíciles en los cuales se desea seguir teniendo fe, esperanza y mucho amor.“Si para recobrar lo recobrado,
debí perder primero lo perdido.
Si para conseguir lo conseguido,
tuve que soportar lo soportado.
Si para estar ahora enamorado,
fue menester haber estado herido.
Tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.
Porque después de todo he comprobado,
que no se goza bien de lo gozado,
sino después de haber padecido.
Porque después de todo he comprendido,
que lo que el árbol tiene de florido,
viene de lo que tiene sepultado”.
martes, 21 de junio de 2011
Imitación de Cristo IV.
Capítulo 4De la prudencia en las acciones
1. No se debe dar crédito a cualquier palabra ni a cualquier espíritu; mas con prudencia y espacio se deben, según Dios, examinar las cosas.
¡Oh dolor! Muchas veces se cree y se dice más fácilmente del prójimo el mal que el bien ¡Tan flacos somos!
Mas los varones perfectos no creen de ligero cualquier cosa que les cuentan, porque saben ser la flaqueza humana presta al mal y muy deleznable en las palabras.
2. Gran sabiduría es no ser el hombre inconsiderado en lo que ha de hacer, ni porfiado en su propio sentir.
A esta sabiduría también pertenece no creer a cualesquiera palabras de hombres, ni decir luego a los otros lo que oye o cree.
Toma consejo del hombre sabio y de buena conciencia; y apetece más ser enseñado de otro mejor, que seguir tu parecer.
La buena vida hace al hombre sabio, según Dios, y experimentado en muchas cosas.
Cuanto alguno fuere más humilde en sí y más sujeto a Dios, tanto más sabio y sosegado será en todo.
miércoles, 15 de junio de 2011
De México y sus dolencias.

¿Por qué México está sufriendo una situación extrema en cuanto a la violencia interna? Muchos se hacen esa pregunta; otros ni siquiera les interesa hacérsela. No voy a decir que unos están bien y otros mal; lo único que quiero comentar es un simple punto de vista muy sencillo, una respuesta que tal vez a muchos no les pueda cuadrar, y la verdad tampoco espero que así sea.
Creo que México está pasando esta situación por un motivo especial: el primero es, que en gran parte hemos sido los mismos provocadores de la misma. Hemos permitido que la corrupción penetre tanto a las instituciones políticas, que es casi imposible erradicar; este mal ya tiene más de un siglo; es casi por así decirlo, una herencia que nos quedó de la época virreinal. Muchos son los detractores del actual gobierno, el cual no ha podido sacar el mal de los gobiernos municipales, estatales y federal. No negaré que nuestro presidente y colaboradores han hecho cosas pésimas, sobre todo para la economía de los mexicanos, pero tampoco creo que sea posible eliminar la corrupción en 6 años. El proceso deberá ser largo, y lamentablemente, doloroso. Si deseamos que nuestro país aplique la ley “como Dios manda”, entonces hay que ser más conscientes al elegir a nuestros candidatos, nuestro partido de preferencia y no dejarnos llevar por la clásica desidia mexicana, la cual tiene por lema “mientras a mi no me afecte, todo está bien”.
Somos una sociedad desintegrada; realmente no actuamos como una nación, en la cual sus participantes son siempre conocedores de lo que les conviene para un mejor vivir, y luchan para alcanzarlo. Y para no caer en provocaciones anárquicas, aclaro que luchar no es crear revoluciones, huelgas, manifestaciones masivas; no, desde mi punto de vista, el luchar por el bien común es saber ser consecuente. Si nos equivocamos, corregir; si acertamos, proseguir en el bien.
La corrupción no sólo se vive dentro de la política. Incluso es necesario reafirmar que el principal peligro nace desde el seno familiar, donde se ha perdido el total respeto por las figuras paterna y materna. Donde los hijos a ejemplo de muchos padres, nacen con la idea de conseguir todo lo que desean sin importarles el precio.
Es muy triste ver las noticias y darte cuenta todo lo malo que sucede en nuestro alrededor, y eso no importando si pasa a 4 mil kilómetros, pero los medios de comunicación acortan las distancias, y lo lejano se convierte en el entorno cuasi inmediato. Y para colmo después de ver las noticias, todo termina con un “buen provecho”, o un “buenas noches”. Al final no sabes si reír por el sincero cinismo de los noticieros, o porque “llorar (por tristeza) ya ni es bueno”
Sin duda alguna cada país tiene sus propios problemas, desde lo político y económico, pero creo que el peor de todos los problemas colectivos es cuando entre los mismos ciudadanos se da una matanza, que tiene tintes de genocidio.
Aun a pesar de todo espero que por muy fuerte que sea el proceso para finiquitar con la violencia y la corrupción en México se pueda cumplir. Quiero ser alguien que siga creyendo que hay más cosas buenas que malas.
Se acercan las elecciones presidenciales el próximo año. El paisaje no se ve muy alentador al contemplar de manera objetiva los candidatos más importantes. Pero bueno, sobre esto se podrá escribir un texto más largo.
viernes, 10 de junio de 2011
Imitación de Cristo III.
Capítulo 3De la doctrina de la Verdad
1. Bienaventurado aquel a quien la Verdad por sí misma enseña, no por figuras y voces que se pasan, sino así como es.
Nuestra estimación y nuestro sentimiento a menudo nos engañan y conocen poco.
¿Qué aprovecha la gran curiosidad de saber cosas oscuras y ocultas, pues que del no saberlas no seremos en el día del juicio reprendidos?
Gran locura es que, dejadas las cosas útiles y necesarias, entendemos con gusto en las curiosas y dañosas. Verdaderamente, teniendo ojos, no vemos.
¿Qué se nos da de los géneros y especies de los lógicos?
Aquel a quien habla el Verbo eterno, de muchas opiniones se desembaraza.
De este Verbo salen todas las cosas. Y todas predican este Uno, y este es el "Principio que nos habla" (Jn 8,25).
Ninguno entiende o juzga sin él rectamente.
Aquel a quien todas las cosas le fueren uno, y las trajere a uno, y las viere en uno, podrá ser estable y firme de corazón y permanecer pacífico en Dios.
¡Oh Dios, que eres la Verdad! Hazme permanecer uno contigo en caridad perpetua.
Enójame muchas veces leer y oír muchas cosas; en ti está todo lo que quiero y deseo.
Callen todos los doctores; callen las criaturas en tu presencia: háblame tú solo.
2. Cuanto alguno fuere más unido contigo, y más sencillo en su corazón, tanto más y mayores cosas entiende sin trabajo, porque de arriba recibe la luz de la inteligencia.
El espíritu puro, sencillo y constante no se distrae, aunque entienda en muchas cosas, porque todo lo hace a honra de Dios; y esfuérzase a estar desocupado en sí de toda curiosidad.
¿Quién más te impide y molesta que la afición de tu corazón no mortificada?
El hombre bueno y devoto, primero ordena dentro de sí las obras que debe hacer de fuera. Y ellas no le llevan a deseos de inclinación viciosa; mas él las trae al albedrío de la recta razón.
¿Quién tiene mayor combate que el que se esfuerza a vencerse a sí mismo?
Y esto debería ser nuestro negocio: querer vencerse a sí mismo, y cada día hacerse más fuerte y aprovechar en mejorarse.
3. Toda la perfección de esta vida tiene consigo cierta imperfección; y toda nuestra especulación no carece de alguna oscuridad.
El humilde conocimiento de ti mismo es más cierto camino para Dios que escudriñar la profundidad de la ciencia.
No es de culpar la ciencia, ni cualquier otro conocimiento de lo que, en sí considerado, es bueno y ordenado por Dios; mas siempre se ha de anteponer la buena conciencia y la vida virtuosa.
Pero porque muchos estudian más para saber que para bien vivir, por eso yerran muchas veces, y poco o ningún fruto hacen.
4. Si tanta diligencia pusiesen en desarraigar los vicios y sembrar las virtudes como en mover cuestiones, no se harían tantos males y escándalos en el pueblo, ni habría tanta disolución en los monasterios.
Ciertamente, en el día del Juicio no nos preguntarán qué leímos, sino qué hicimos; ni cuán bien hablamos, sino cuán religiosamente vivimos.
Dime: ¿dónde están ahora todos aquellos señores y maestros que tú conociste cuando vivían y florecían en los estudios?
Ya poseen otros sus rentas, y por ventura no hay quien de ellos se acuerde. En su vida parecían algo; ya no hay de ellos memoria.
5. ¡Oh, cuán presto se pasa la gloria del mundo! Pluguiera a Dios que su vida concordara con su ciencia, y entonces hubieran estudiado y leído bien.
¡Cuántos perecen en este siglo por su vana ciencia, que cuidan poco del servicio de Dios!
Y porque eligen ser más grandes que humildes, por eso se hacen vanos en sus pensamientos.
Verdaderamente es grande el que tiene gran caridad.
Verdaderamente es grande el que se tiene por pequeño y tiene en nada la más encumbrada honra.
Verdaderamente es prudente el que "todo lo terreno tiene por estiércol para ganar a Cristo" (Flp 3,8).
Y verdaderamente es sabio el que hace la voluntad de Dios y deja la suya.

















