
Para aquellas personas que hablan tanto de la “injusticia humana” de la aplicación por parte de
Muchas personas creen que pueden hablar del celibato, pero comenten el error de no saber realmente cuál es su objetivo, y del por qué
En primer lugar quiero decir que para poder hablar del celibato eclesiástico hay que entender que a ningún hombre o mujer que haya entrado en la vida consagrada se le puso una pistola en la cabeza para realizar el voto de castidad (además, la castidad no es un voto que sólo pueden vivir los consagrados, incluso solteros y casados deben vivirla, puesto que la castidad es vivir alejado de cualquier cosa que pueda llevarte a consentir pensamientos o actos lujuriosos). En segundo lugar es lamentable que haya personas que crean que el no tener relaciones sexuales es algo que va contra una necesidad humana. Comer, dormir, beber agua, respirar… son en realidad necesidades humanas, ya que sin realizar lo anterior moriremos. Pero el pretender justificar que si no tienes sexo es antinatural es absurdo. Nadie en la historia de la humanidad se ha muerto por no haber tenido relaciones sexuales.
La sexualidad y todo lo que implica, es un don dado por Dios. El mismo nos ha proporcionado que a través de la unión entre hombre y mujer la raza humana se reproduzca. Una dádiva como ésta, es necesario cuidarla y usarla de manera correcta. Porque todo don dado por Dios posee una sentido y un orden interno para ser gozado con prudencia, para bien y salvación del hombre.
Quienes abogan por la supresión del celibato se olvidan que el hombre tiene como fin en esta vida, incluso antes que la reproducción de la raza humana, el ser fiel a Dios, es decir, santificarse. El celibato es una demostración de que el humano posee algo más que sensaciones carnales. Además estoy seguro que quienes piden la eliminación de esta norma, no saben que hay sacerdotes católicos casados. Se olvidan que en ciertos ritos (especialmente los orientales) dentro de
Aquellos que piden eliminar el celibato son personas que, perdón por la expresión, viven demasiado reprimidas en su interior y con tanta ansiedad, que piensan que solamente podrán liberarse de sus angustias a través del sexo, y esto provoca que piensen que los sacerdotes, monjes o monjas que optan por no hacer lo mismo que ellos, ya que están siendo “obligados” a desairar la “necesidad del sexo”, son de igual manera personas angustiadas.
Dejo aquí unas palabras del Padre Fortea sobre el tema: El celibato es el modo óptimo de ejercer el sacerdocio. Si
Al final de todo no quiero ser un juez de aquellos que están en contra del celibato. Sólo pido que antes de poder de hablar de este tema seamos más prudentes, ya que estamos juzgando un estilo de vida, una vocación agradable a los ojos de Dios. Oremos por quienes nos saben apreciar el valor del celibato y por aquellos que tampoco han podido vivirlo como es debido. Oremos siempre los unos por los otros en todo momento.
Cierto. Creo que esos 'portadores de la voz de los oprimidos' deberían entender que el voto que hacen los consagrados es un acto de LIBERTAD. Nadie les obliga a aceptar el voto de castidad. Recordemos que cuando nosotros (o nuestros padres) fuimos al altar o al Registro Civil sabíamos perfectamente los derechos y obligaciones que adquiríamos como cónyuges. Igual lo saben los sacerdotes y religiosos(as).
ResponderEliminarSaludos.
Claro. Cualquier decisión por amor, sea matrimonio, soltería o vida religiosa, tiene que ser sustentada en la libertad personal. Gracias por tu comentario. Saludos.
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