viernes, 6 de mayo de 2011

3X1.

El fin de semana pasado acontecieron 3 hechos que llamaron la atención de la mayoría de las personas. En primer lugar, se dio la tan esperada boda del príncipe de Inglaterra, Guillermo, heredero al trono del Reino Unido. La verdad para mi la boda no fue más importante que la de cualquier otra pareja, simplemente que ésta captó los reflectores debido a todo lo que rodea a la casa real más antigua de Europa. De lo que alcancé a ver de la celebración a través de los resúmenes que dieron los noticieros me quedó algo muy claro: la clase media patrocinó una boda de ensueño para sus príncipes. Es en este tipo de sucesos donde vemos la gran cantidad de impuestos tirados por la ventana. Dijeron por ahí que la reina les regaló la fiesta en el palacio de Buckingham. De risa esto último. ¿A poco la reina tuvo que sobarse el lomo desde la mañana hasta la noche para juntar el dinero de lo que costó la pachanga? Por Dios, es increíble ver como un pueblo se desvive aun por una familia que come, viste, viaja, y algunos se drogan con su dinero. En fin, aun así espero que la nueva pareja real pueda disfrutar de una buena vida, de un matrimonio lleno de bendiciones, y que no termine como la mayoría de los enlaces nupciales de Hollywood: en divorcio y un juicio por los bienes materiales que dure 2 o 3 años.

Nosotros en México no tenemos familia real, y la verdad que bueno; no me imagino lo que nos costaría un matrimonio palatino. Pero echando, mejor por un momento echemos la imaginación a volar: de seguro el evento tendría lugar primeramente en la Catedral de la Ciudad de México. De ahí el cortejo partiría hacia el palacio de Chapultepec, mientras los novios saludan a sus queridos súbditos mexicanos. La fiesta estaría llena de esos elementos que nos identifican en el mundo: piñatas, tamales, tequila, mariachis, etc. Y al final del vals pondrían la canción de “No rompas más” de Caballo Dorado. Pero meses antes del enlace, de seguro subiría el gas, la canasta básica, colegiaturas, aplicarían tenencia en todos los estados, no importando si no tuviéramos carro, hasta las bicicletas pagarían, todo esto con el fin de poder darle a la pareja de novios una fiesta inolvidable. Pero bueno, hay de realezas a realezas y de siervos a siervos, y en ambos casos México sería algo especial.

Pasemos a un hecho que en verdad sí me interesó el poder observar. La beatificación de Juan Pablo II reunió en la plaza de San Pedro a más de 1 millón de personas. Esas columnas que edificó Bernini arroparon a los fieles cristianos llegados de todo el mundo, especialmente de Polonia, que deseaban recordar y celebrar al Papa Viajero. Este hombre que ante todo no debemos olvidar no era una figura solamente institucional, política o gubernamental, como muchos lo ven. No, él fue el representante de Cristo en la tierra. Estuvo al frente de la Iglesia no como un jefe, sino como el principal ejemplo de lo que debe ser un cristiano: un servidor para todo el mundo; el que ha de confirmar en la fe a los discípulos del Señor. Pero de este tema me gustaría hablar en el próximo post de manera más tranquila y extendida.

Para terminar, también el domingo pasado se notificó al mundo occidental la muerte de su “peor enemigo”, el líder de la principal red terrorista existente en el orbe, aquel a quienes los defensores de la democracia creían que era el principal bastión de los antivalores de la libertad: Osama Bin Laden. Pero… siendo totalmente sincero, la verdad dudo mucho que realmente este señor haya muerto. Por lo que sé este terrorista multimillonario era uno de los principales inversores de las empresas petroleras de la familia Bush. Era una carta importante en el juego de póker de la económica de Estados Unidos, entonces, ¿por qué eliminarlo? Estoy casi convencido que el terrible ataque del 11 de septiembre a las torres gemelas, fue un acuerdo entre Osama y el gobierno estadounidense, el cual está manejado por altos funcionarios sionistas desde hace muchas décadas, y en el cual el presidente de esa nación tan sólo es un títere que mueve a miles de soldados por todo el mundo. El gobierno gringo es una sucesión de titiriteros.

La denominada operación Gerónimo, que dio caza a Bin Laden, después de 10 años de búsqueda, duró 40 minutos. La información es demasiado escueta para lo que la gente desea realmente saber, bueno, aquellas personas que saben que dudar de lo que dice el gobierno gringo no es para nada malo, sino todo lo contrario. Es tan ridícula la actitud de los militares estadounidenses la decir que prefieren no dar a conocer las fotos que se le tomaron al terrorista muerto para no exacerbar a los seguidores de Al Qaeda; además dicen que el cuerpo fue arrojado al mar para no crear un centro de peregrinación de los musulmanes extremistas si se le hubiera dado una tumba en tierra. Nunca en la historia de la guerra algún vencedor se negó a dar pruebas de la muerte de su enemigo. Y ningún pueblo se dio tan rápidamente satisfecho y festejo sin pruebas contundentes de la desaparición de su contrario como lo hicieron millones de gringos.

Creo que si realmente fue abatido, aunque lo dudo como dice al principio, fue debido a una traición por parte de EUA hacia Bin Laden. No sería una sorpresa que los dirigentes de nuestro vecino del norte actuaran de tal manera. Y aquí no se puede decir como predica el dicho: muerto el perro, se acabó la rabia. El terrorismo no es cuestión de una sola persona, o de un líder. Es toda una cultura que se ha insertado dentro de otra, la islámica, la cual desde mi punto de vista no es demoníaca como la pintan muchos, pero como ha sucedido en la historia de otras religiones o idiosincrasias, ha sufrido mal formaciones o interpretaciones incorrectas.

No sabía que imagen poner para este post, pero espero que les guste la que coloqué al final.

Saludos y Dios los bendiga.

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